SUDAR VS QUEMAR GRASA: ¿SABES QUÉ DIFERENCIA HAY?

Existe la creencia popular de que cuando realizamos un entrenamiento intenso y sudamos, lo que realmente hacemos es sudar grasa. “Cuanto más sudes, más grasa vas a perder”, se suele escuchar, pero, ¿es esto realmente cierto?

¿Sudamos grasa?

Desde My Trainer Home queremos aclarar que esto se trata de un mito. Sudar y quemar grasas son dos mecanismos totalmente diferentes, que pueden dar lugar a confusión porque pueden coincidir en un mismo momento:

Por una parte, tenemos la sudoración o transpiración, que es un proceso fisiológico que el cuerpo utiliza para regular su temperatura. La evaporación desde la piel reduce la temperatura del cuerpo, es decir, que cuando hay un exceso de calor en nuestro organismo, la temperatura se compensa con esa sudoración, en la cual expulsamos al exterior agua, sales minerales y otros compuestos como lactato, urea, etc. Dicho con otras palabras, la sudoración funciona como un “sistema de refrigeración”.

Por otro lado, tenemos el mecanismo para la obtención de energía, a través del cual se queman realmente las grasas. El cuerpo utiliza la grasa como fuente de energía, pero no hay que olvidar que en primer lugar utiliza la glucosa procedente de los hidratos de carbono y la proteína, lo cual significa que siempre que realicemos ejercicio, el cuerpo no va a utilizar la grasa como fuente para generar la energía necesaria.

Malas prácticas

Siguiendo con el mito y con las prácticas que derivan de él, hay personas que han recurrido a abrigarse mientras salen a correr o caminar, vestir de negro, envolver su cuerpo en plásticos o utilizar una faja abdominal con el propósito de sudar y perder “grasa localizada”, sin tener en cuenta que está demostrado que la grasa se pierde a nivel general del cuerpo. Y lo hacen con el objetivo de sudar más para perder más grasa, sin saber que aparte de no conseguirlo, se exponen a una serie de consecuencias negativas.

El ejemplo más sencillo y práctico para derribar este mito lo tenemos cuando vamos a la playa, tomamos el sol y sudamos. ¡Ya nos gustaría a nosotros perder grasa sin haber hecho nada! O cuando alguien se mete en una sauna, después se pesa y piensa que ha “adelgazado”. Lo que se ha hecho en ambos casos es perder líquido, que se recuperará al volver a hidratarse.

Consecuencias negativas

Sudar en exceso sin una correcta hidratación puede conllevar consecuencias muy negativas.

Si realizáramos una actividad física o ejercicio en el que sudáramos excesivamente, aumentaríamos el riesgo de lesión debido a que nuestros músculos estarían deshidratándose. Como consecuencia, nuestro cuerpo nos avisaría con pequeños mareos y, por supuesto, nuestro entrenamiento perdería mucha eficacia.

Si alguna vez has realizado alguna de estas prácticas, ya es hora de desecharlas y entrenar con cabeza.

Recuerda que en My Trainer Home estamos para ayudarte a conseguir el objetivo que te marques con los mejores profesionales.

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